lunes, 20 de enero de 2014

Dizabni, La Intransigente (y la libertad del ilustrador)

Este fin de semana, leyendo esta entrada, me he acordado de una cosa de la que quería hablar en el blog, aunque ya lo hice con los mecenas a finales del año pasado. No me refiero a la representación de la mujer en los juegos de rol, el tema principal de la entrada antes nombrada, sino otro, que el autor toca casi de pasada. Me refiero a la forma en la que participan los ilustradores en la creación de un juego de rol.

Y quería hablaros de esto porque para "Los Rompeasedios", uno de los próximos minisuplementos  en PDF que estamos preparando, hemos decidido seguir un enfoque algo diferente en la relación entre el autor (entendiéndose como quién escribe el texto) y el ilustrador.

El caso es que, para los Rompeasedios, en lugar de escribir en primer lugar yo los personajes y luego un ilustrador (en este caso Luis Míguez) dibujarlos, estamos funcionando al revés. Primero Luis dibuja a los integrantes de los Rompeasedios (una banda de mercenarios), sin prácticamente comentarios por mi parte, más allá del hecho de que son una especie de "Equipo A" de Akkad, y luego yo escribo las vidas, ambiciones y características de estos personajes a posteriori.

Hacemos esto porque nos apetecía probar este enfoque, más original y distinto al método tradicional en juegos de rol, y ver qué salía de todo esto. Y tengo que decir que estoy encantado con cómo va funcionando el asunto. Os voy a poner de ejemplo el mismo que puse a los mecenas en el email, a la líder del equipo: Dizabni.

A continuación podéis verla y leer un poco sobre su vida y milagros:


Dizabni, más conocida por su apodo "La Intransigente", es la líder de los Rompeasedios. Esta Awilu, de rasgos severos pero hermosos y una larga melena negra, inspira en sus hombres una lealtad que raya en el fanatismo. La causa de tal fe, aunque parezca extraño, son los increíblemente altos niveles de exigencia que impone a sus compañeros de fatigas. Este hecho, que en cualquier otro Awilu incitaría a la rebelión en sus siervos, es tomado por los seguidores de Dizabni como una muestra de respeto, ya que nunca pide a sus soldados más de lo que pueden dar, ni más de lo que ella misma está dispuesta a ofrecer. Además, Dizabni tiene el don de ver en los demás virtudes de las que ni ellos mismos son conscientes, de tal forma que tras pasar un tiempo a su lado, hombres que se creían inútiles descubren en sí mismos talentos antes ocultos. Todos y cada uno de los Rompeasedios sienten que, de una forma u otra, son lo que son gracias a Dizabni. 

Pero La Intransigente guarda un secreto que sólo Amur-Yahatti, el más antiguo de sus compañeros, conoce. Dizabni es la heredera de una familia antaño poderosa pero caída en la más absoluta de las desgracias. Su padre, Ensha-Rahamni, era uno de los generales más grandes del Imperio, el favorito para convertirse en el Turtam de la Izquierda, el puesto más alto al que un Akkadio podía llegar a aspirar en el ejército Imperial. Sus hazañas con las armas eran legendarias, y su genio estratégico estaba a la altura de los grandes héroes del pasado. Sin embargo, su ilustre carrera se vio truncada por un único hecho: fue encontrado culpable de dirigir un complot para asesinar a Sargón. Sobra decir que aquella trama fracasó, y que Ensha-Rahamni fue duramente castigado. Fue ejecutado, su cadáver fue incinerado, y toda su familia directa perdió sus posesiones y su honor. Incluyendo a su única hija, Dizabni.

Tanto la mujer como el hijo varón de Ensha-Rahamni decidieron quitarse la vida, incapaces de asumir este giro en los acontecimientos, pero Dizabni sólo fingió hacerlo, escapando en su lugar a las Montañas Gudabak, dónde reapareció como una mercenaria bajo su nombre actual.

Así, Dizabni oculta su verdadero origen y nombre (Ensha-Dazabi). Pero no porque se avergüence de los actos de su padre, nada más lejos de la realidad. Ella sabe que su progenitor era inocente de tal crimen, pues su lealtad hacia el Emperador era fuerte como el oscuro hierro de los Saqueadores Grises. Ensha-Rahamni cargó con las culpas de un delito en el que no participó, y además Dizabni sabe quién es el responsable directo de la desgracia de su familia y la humillación para toda la eternidad de su amado padre: Naram-Sin, el nieto de Sargón, que poco después de la muerte de Amur-Yahatti ocupó el cargo de Turtam de la Izquierda, originalmente destinado a un hombre más noble, íntegro y capaz que aquel despreciable cobarde.

Desde aquel día Dizabni ejecuta con cuidado y paciencia su plan maestro, que la llevará a someter a Naram-Sin a la misma deshonra que sufrió su padre. No busca matarlo, sino demostrar ante todo Akkad la rata ambiciosa que es en realidad el familiar del Emperador. Porque Dizabni, aunque no tiene aún pruebas, está convencida de que el artífice final de la fallida trama para acabar con la vida de Sargón el Alquimista no era otro que Naram-Sin.

8 comentarios:

Fian dijo...

Mola mucho el pj^^, a ver que tal el resto^^, y buena ilustración de luís, XDD

Rodrigo García Carmona dijo...

Gracias, Fian. :)

Ferran Hellar dijo...

Me ha ustado mucho la forma en que trabajas con el ilustrador :)
Sendo yo mismo "ilustrador" me ha parecido interesante hacer una entrada explicando el sistema con el que trato con el cliente ahora mismo, si no te importa me gustaría enlazar a esta entrada :)

Rodrigo García Carmona dijo...

Pues claro que no me importa. Faltaría más. Gracias. :)

Jurgen Heindall dijo...

Me ha gustado la información sobre el líder de los mercenarios, secreto oscuro incluído: interesante y da ideas de posibles aventuras; además, abunda en el ambiente del libro de "todo va a cambiar".

Rodrigo García Carmona dijo...

Gracias, Jurgen. :) Me alegro.

Ruth dijo...

Rodrigo, me encanta el personaje como ya le he puesto a Luis. Si hay espacio para fans yo me curro un dibujete de homenaje. :)

Rodrigo García Carmona dijo...

Ruth, mándame un email. ;)

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